Polli: más de 150 años de historia italiana, con la mirada puesta en el futuro

Polli: más de 150 años de historia italiana, con la mirada puesta en el futuro
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El Grupo cierra el 2025 en crecimiento y vuelve a apostar por las cadenas de suministro, la innovación y la sostenibilidad, con el objetivo de reforzar su presencia en el mundo.
Hay años en los que el mercado pide a las empresas que elijan: defenderse o invertir. Para Polli, empresa nacida en Milán en el 1872 por iniciativa de Fausto Polli y que aún hoy está dirigida por la sexta generación de la familia junto con su equipo directivo, la respuesta llegó sin titubeos.
En un contexto en el que el aumento de los costes de las materias primas, el packaging, la energía y la logística sigue pesando sobre todo el sector agroalimentario —con el riesgo concreto de nuevas subidas de precios en los lineales—, el Grupo cerró el 2025 con sólidos resultados a pesar de las numerosas dificultades y consolidando su posición como segundo productor del mercado y tercera marca en Italia.
Quien marca el rumbo es Manuela Polli, presidenta del Grupo y heredera de una historia de más de ciento cincuenta años, al frente de una empresa que cerró el 2025 con 193 millones de euros de facturación, presente en 60 países, con gran orgullo por la excelencia del Made in Italy.
«El aumento de los costes es una realidad que asusta a todo el sector, pero nuestra respuesta no es retroceder: es trabajar en la eficiencia interna, la gestión de la cadena de suministro y la innovación de producto», relata Manuela Polli. «La continuidad generacional significa tener una visión que mira más allá de un solo trimestre. La verdadera fuerza de una empresa familiar es evolucionar sin perder su alma: en el 2026 nos adentraremos aún más fuera de nuestra zona de confort, porque para nosotros innovar es un valor que transmitimos desde el 1872.»
Una nueva etapa de crecimiento internacional
El impulso adicional a esta visión llegó con la alianza iniciada en el 2024 con Platinum Equity, fondo de inversión global —el mismo que estos días ha adquirido marcas de la talla de San Pellegrino, Levissima y Acqua Panna— que adquirió la participación mayoritaria del Grupo Polli. Una operación que contó con la reinversión de la familia Polli y del equipo directivo —liderado por el CEO Marco Fraccaroli—, que mantienen la dirección operativa exclusiva de la empresa, garantizando la continuidad de un recorrido que en los últimos años ha duplicado la facturación.
El objetivo compartido es ambicioso: acelerar la expansión en Europa y Estados Unidos y construir una plataforma global de referencia en el sector alimentario del Made in Italy, mediante crecimiento orgánico, nuevas adquisiciones e inversiones en tecnología y sostenibilidad.
«El encuentro con Platinum Equity nace de una visión compartida: llevar la excelencia del Made in Italy a escala internacional sin desvirtuar la identidad que nos distingue. Tenemos por delante un importante plan de desarrollo, que combina crecimiento orgánico y nuevas oportunidades en los mercados extranjeros, siempre con la calidad del producto y la sostenibilidad como brújula», comenta Marco Fraccaroli, CEO del Grupo Polli.
Una excelencia reconocida también por los socios
Como confirmación de la solidez productiva del Grupo, en el 2025 Polli recibió el premio “Best Copacker 2025”, concedido por los socios internacionales a las empresas que destacan por su calidad, fiabilidad y capacidad para responder a las necesidades de la marca blanca a escala global.
Un reconocimiento que demuestra que la excelencia de Polli no se expresa únicamente en su propia marca, sino también en el servicio que la empresa ofrece a sus clientes en todo el mundo.
«Nuestra fuerza reside en combinar la solidez de una empresa con más de 150 años de historia con la capacidad de reinventarse cada día», afirma Maria Giordano, directora de Marketing y responsable de Relaciones con los Medios del Grupo Polli. «En un mercado complejo elegimos invertir: en cadenas de suministro certificadas, en la calidad de los productos y en el servicio a los clientes, porque estamos convencidos de que este es el camino hacia un crecimiento sólido y duradero, respetando a las personas, los consumidores y el medio ambiente.»
La cadena de suministro como ventaja competitiva
Cuatro plantas de producción entre Toscana, Campania, Véneto y España, 42 variedades de verduras procesadas cada año, cadenas de suministro certificadas para la albahaca, las setas y los pimientos italianos: Polli ha hecho de la calidad de la materia prima y del control de la cadena de suministro su ventaja competitiva, mucho antes de que se convirtieran en tendencias generalizadas. Las cadenas de suministro certificadas garantizan la calidad y la trazabilidad del producto del campo al lineal, y el objetivo es extender progresivamente el modelo a otras verduras. Un control que se entrelaza con la tecnología —desde la trazabilidad hasta la eficiencia productiva, desde el control de calidad hasta la logística, pasando por las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial para optimizar las recetas y reducir los desperdicios—, siempre, sin embargo, al servicio de la calidad y la sostenibilidad. Porque el corazón del trabajo, la selección de las materias primas y el cuidado del proceso, sigue siendo humano.
La innovación no se detiene
Sobre la solidez de la cadena de suministro se asienta un impulso constante a la innovación de producto.
«El plan 2026 – continúa Maria Giordano, directora de Marketing y responsable de Relaciones con los Medios del Grupo Polli– amplía la oferta en varias categorías bajo el signo de las “smart vegetables”.
Desde la gama Zero Grassi —verduras conservadas sin aceite ni azúcares añadidos, naturalmente ricas en fibra y proteínas— hasta las Olive Snack en el práctico formato de bolsillo, después fuimos más allá de nuestra zona de confort proponiendo novedades también en el mundo de los aliños: como nuestra primera Mayonesa Vegetal de Garbanzos, ecológica, sin huevo y 100% de origen vegetal. Y el primer Concentrado de Albahaca en tubo: una auténtica novedad para el lineal de ayudas culinarias, que permite al consumidor utilizar albahaca italiana aromática durante todo el año».
Sin olvidar el producto por el que más ha apostado el Grupo, el Pesto alla Genovese: elaborado con albahaca de cadena de suministro propia procesada en fresco, con una nueva receta sin conservantes.
Propuestas pensadas para un consumidor cada vez más informado, atento a la salud y al etiquetado, pero con poco tiempo para cocinar.
Un compromiso integral
Para Polli, la responsabilidad es un compromiso transversal que se desarrolla en distintos ámbitos.
En el ámbito medioambiental, la empresa ha asumido la reflexión de la comunidad científica sobre la necesidad de transformar profundamente el sistema agroalimentario actual, traduciéndola en acciones concretas y planes de desarrollo orientados a: la optimización de los recursos energéticos e hídricos, un packaging cada vez más sostenible, cadenas de suministro certificadas y la protección de las abejas y de las zonas boscosas. Objetivos que se hicieron medibles con el primer Informe de Sostenibilidad, presentado en el 2023, que fijó metas precisas como un packaging reciclable al 98% y la reducción de las emisiones del 70% para el 2030.
También está la responsabilidad hacia las personas, el corazón de la empresa, que se traduce en salud y seguridad en el trabajo, atención a la diversidad y la igualdad de oportunidades, formación, además de transparencia en el etiquetado y calidad.
Por último, el compromiso con la comunidad, expresado en la colaboración con los actores de la cadena de suministro y en el apoyo a los territorios y a las comunidades en dificultades.
La de Polli es una historia italiana que continúa escribiéndose, generación tras generación, tarro tras tarro. Con el mismo cuidado de siempre y unas ganas de futuro que miran a lo lejos.
Este artículo fue traducido de la versión original en italiano con la ayuda de inteligencia artificial. En caso de discrepancias, consulte la versión original en italiano.

