El Grupo Sabelli mira al futuro: nuevas estrategias de expansión entre Europa, EE. UU. y Extremo Oriente

El Grupo Sabelli mira al futuro: nuevas estrategias de expansión entre Europa, EE. UU. y Extremo Oriente
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El 2025 fue un año complejo para todo el sector lácteo, marcado por numerosas dificultades: el fuerte aumento del coste de las materias primas (en particular, de la leche), la introducción de aranceles en algunos mercados internacionales y la contracción del consumo doméstico, que ha influido en las dinámicas de compra. El Grupo Sabelli, empresa con más de un siglo de historia, más de mil empleados y uno de los principales productores de mozzarellas y quesos frescos, obtuvo mejores resultados de lo esperado.
Hemos hablado con Angelo Davide Galeati, uno de los consejeros delegados, sobre la evolución del negocio, las perspectivas y las estrategias de futuro de la empresa, que actualmente tiene su sede central en Ascoli Piceno.
¿Cómo le fue a su empresa en 2025 y con qué resultados cerraron el año? ¿Cómo lograron afrontar el momento difícil para el sector?
A pesar del escenario incierto, el Grupo Sabelli demostró una buena capacidad de resistencia y una fuerte resiliencia industrial y comercial, cerrando el año con ingresos que crecieron un 10%, hasta alcanzar 440 millones de euros. Las exportaciones también registraron una evolución positiva, con un crecimiento del 17,5%, superando los 54 millones de euros. La mozzarella sigue confirmándose como una categoría central de nuestra cartera y, a mediados de 2025, ya había generado 70 millones de euros de facturación. De cara a 2026, las perspectivas son positivas: después de un año especialmente difícil, esperamos un reequilibrio progresivo entre los costes y los precios de venta, con una posible recuperación de los márgenes.
¿Dónde piensan invertir próximamente y cómo están evolucionando los primeros meses de 2026?
Seguiremos invirtiendo para reforzar la estructura industrial y comercial, apostando por un crecimiento sostenible, una mayor resiliencia ante las fluctuaciones del mercado y el desarrollo internacional, en particular en Europa, Estados Unidos y Extremo Oriente. Los primeros meses de 2026 muestran señales alentadoras. Estamos observando un contexto favorable, con la expectativa de un reequilibrio progresivo entre costes y precios y de una recuperación gradual del consumo.
¿Qué importancia tienen las exportaciones para su empresa? ¿Y cuáles son los países más importantes y aquellos a los que les gustaría llegar?
Las exportaciones representan hoy un componente cada vez más importante del negocio de Sabelli y uno de los principales motores de crecimiento del Grupo. En 2025 realizamos con las exportaciones el 18% de la facturación; las exportaciones crecieron un 17,5%, superando los 54 millones de euros. Es un resultado significativo, sobre todo si se analiza en el contexto de un año complejo, caracterizado por el fuerte aumento de las materias primas, la introducción de aranceles en algunos mercados internacionales y la caída del consumo doméstico. Los mercados más importantes siguen siendo los europeos, donde el Grupo ya está bien posicionado y continúa creciendo. Los mejores resultados proceden de Francia, Alemania, el Reino Unido y los países del norte de Europa. El made in Italy de calidad sigue representando una importante ventaja competitiva, también en los mercados más maduros, porque el consumidor y la distribución reconocen en los quesos frescos italianos un valor vinculado no solo al sabor, sino también a la tradición, la cultura gastronómica y la autenticidad del producto. De cara al futuro, como hemos mencionado, nuestro objetivo es reforzar aún más la presencia internacional, potenciando las exportaciones en Europa y entrando en nuevos mercados como Estados Unidos, Sudamérica y Extremo Oriente.
¿En qué se está centrando su estrategia?
Nuestra estrategia sigue centrada en algunas líneas claras: reforzar el posicionamiento en los quesos frescos, consolidar el libre servicio, desarrollar formatos más prácticos y porcionados y crecer internacionalmente. Como adelantaba, las exportaciones siguen representando uno de los principales motores de desarrollo, con resultados positivos en los principales mercados europeos y nuevos proyectos de expansión en Estados Unidos y Extremo Oriente.
¿Cómo les va en la gran distribución y qué cuotas de mercado cubren?
La gran distribución sigue siendo un canal central para Sabelli, tanto para los productos de marca propia como para la marca del distribuidor. En los últimos años, la relación con los minoristas se ha consolidado de forma significativa, porque la distribución busca socios capaces de garantizar una calidad constante, servicio, fiabilidad productiva y capacidad para innovar el surtido.
¿Qué importancia tiene la marca del distribuidor respecto al resto del negocio de la empresa? ¿Tienen el objetivo de crecer en este sector y con qué márgenes?
Sabelli cuenta con más de 25 años de experiencia en la producción de productos de marca del distribuidor y la marca del distribuidor representa para nosotros casi el 50% de la facturación de la empresa. En 2025 se confirmó como una importante palanca de crecimiento, incluso en un contexto de mercado más difícil, gracias a las colaboraciones activas con la distribución para ampliar surtidos y referencias. Para nosotros, la Mdd no es solo un canal productivo, sino un ámbito en el que aportar competencia industrial, calidad constante y capacidad para responder con flexibilidad a las necesidades de los minoristas.
Entre las novedades recientes está la introducción de una nueva línea frozen. ¿Cuáles son sus objetivos en este ámbito?
Para Sabelli, el frozen representa una nueva y muy estratégica línea de desarrollo de cara a las exportaciones. Hace pocos meses introdujimos la línea frozen para permitir que las burratas y las mozzarellas para pizza afronten largos trayectos sin perder sabor ni calidad. Es un proyecto que nace de la necesidad de llegar a países lejanos, manteniendo al mismo tiempo los estándares que caracterizan la producción de Sabelli: frescura, sabor y fiabilidad.
El año pasado lanzaron nuevos productos y un restyling. ¿Tienen previsto realizar más lanzamientos este año?
En 2025 iniciamos un importante restyling gráfico, que comenzó con la ricotta Sabelli y posteriormente se extendió a todos los productos de libre servicio. El nuevo concepto, caracterizado por el color rojo, nace con el objetivo de reforzar la visibilidad en el lineal y hacer que los productos Sabelli sean inmediatamente reconocibles. El contraste entre el blanco de los quesos y el rojo del envase realza nuestro posicionamiento y sintetiza el mensaje «Sabe a blanco. Sabe bien». En cuanto al producto, estamos invirtiendo en nuevos formatos pensados para el consumo diario, más prácticos y coherentes con los nuevos hábitos de compra. Entre los ejemplos más recientes están el nuevo formato de 180 g de las mozzarelline, las Ricottine 2x100 g con una receta aún más cremosa, el Caprino de leche de vaca y el Caprino de leche de cabra, que amplían nuestra presencia en el mundo de los quesos frescos. Además, seguiremos trabajando en la categoría del stracchino y de los untables de marca Sabelli, un segmento más pequeño, pero con interesantes márgenes de desarrollo. Otra línea se refiere a las especialidades gastronómicas, en particular la burrata y la stracciatella, que siguen estando entre los segmentos más dinámicos. También estamos trabajando en nuevas variedades de burrata, incluidas referencias aromatizadas, para atraer a un consumidor cada vez más atento a experiencias de sabor ricas y contemporáneas.
¿Qué medidas están tomando en materia de sostenibilidad?
Para Sabelli, la sostenibilidad forma parte integral de la estrategia de crecimiento y abarca toda la cadena de suministro. El proyecto más representativo es «Il Buono del Bianco», una iniciativa nacida para poner en valor la cadena láctea italiana y premiar a los ganaderos más comprometidos. Con este proyecto introdujimos un sistema de remuneración de los proveedores de leche basado no solo en las características organolépticas y de seguridad alimentaria, que para nosotros son un requisito previo, sino también en parámetros relacionados con el bienestar animal, la sostenibilidad medioambiental, la eficiencia energética, la trazabilidad de la leche y el relevo generacional. En concreto, el proyecto apoya a los ganaderos que invierten en energías renovables, como la fotovoltaica, en la reducción del uso de antibióticos, en sistemas de climatización de los establos, en la recuperación de efluentes destinados a biogás o biometano y en la introducción de tecnologías como robots de ordeño y sistemas de alimentación selectiva. El objetivo es construir una cadena de suministro más moderna y resiliente, capaz de crear valor para todos: ganaderos, empresa y consumidores finales. Es un camino que combina sostenibilidad medioambiental, económica y social y que para nosotros representa una respuesta concreta a los retos futuros del sector.
¿Cuáles son los retos que creen que deberán afrontar en los próximos meses?
Los principales retos de los próximos meses están relacionados con la volatilidad de la cadena láctea. El precio de la leche sigue siendo un elemento central, pero no es el único factor que hay que controlar: la energía, el packaging, la disponibilidad de las materias primas, las dinámicas climáticas y las tensiones geopolíticas también siguen influyendo en el sector. Después de un 2025 caracterizado por la presión sobre los márgenes y la contracción del consumo doméstico, será fundamental reforzar aún más la resiliencia del Grupo. Para nosotros, esto significa seguir invirtiendo en la estructura industrial y comercial, en la puesta en valor de la cadena de suministro, en el desarrollo de la marca del distribuidor y en el crecimiento internacional.
Este artículo fue traducido de la versión original en italiano con la ayuda de inteligencia artificial. En caso de discrepancias, consulte la versión original en italiano.